Aprender a relajarse: técnicas de respiración

La respiración relajante es aquella que presenta un recién nacido que duerme plácidamente en su cuna. Respira lentamente y de manera regular. El aire entra y sale sin esfuerzo. Los hombros no se mueven a penas. Solo el vientre se hincha suavemente y se vacía como un globo. Sin embargo, en nuestra vida cotidiana pocas veces tenemos esta respiración relajante.

La respiración es un automatismo natural que funciona mientras vivimos. La respiración se adapta a la cantidad de oxigeno que necesita el cuerpo. Esta necesidad está vinculada a la actividad muscular. Un aumento del tono muscular aumenta la respiración  y viceversa. Funciona en los dos sentidos.respiracion relajante psicologo valencia

Nuestro cuerpo funciona como un motor a combustión. Una parte de la energía de la alimentación y la respiración se transforma en actividad motora y cerebral. Otra parte alimenta nuestras emociones. más importante es mi cólera o angustia, más energía improductiva produzco. Con una respiración relajante dispondré de más energía para el pensamiento y la acción.

El estrés afecta a la respiración:

  • Genera tensiones en los músculos solicitados para responder. Reacción de “lucha o huida”. Sobre todo en la caja torácica (hombros, abdominales, diafragma..)
  • Conlleva un aumento de la frecuencia respiratoria para alimentar los músculos contraídos
  • Aceleración del ritmo cardiaco
  • Provoca ruptura del ritmo respiratorio (apnea temporal). Esto impide la renovación del aire en los pulmones, agravando la tensión torácica.

Los pulmones están finalmente ocupados por aire pobre en oxígeno.  Todo ello produce sensación de ahogo.

En una situación de estrés con estos síntomas podemos aplicar la respiración relajante. Pero, ¿en qué consiste esa respiración relajante?

Respiración relajante

La instauración de una respiración relajante consiste a efectuar lo contrario que la reacción de estrés:

En primer lugar, reiniciamos la respiración. Hacemos dos o tres respiraciones profundas. Expiramos e inspiramos profunda pero lentamente para no provocar hiperventilación.

Después, disminuimos progresivamente la amplitud de la respiración. Hasta que usemos solo la parte baja de los pulmones. Dejamos descansar los músculos torácicos. El vientre se hincha en la inspiración y se deshincha en la espiración.

Esta respiración abdominal lenta y regular es una maniobra vagal. Se ralentiza el ritmo cardiaco y el pulso.

Finalmente este efecto puede acentuarse bloqueando la respiración  unos segundos entre cada inspiración y cada espiración. para entrenarse, es suficiente con repetir este ejercicio. Siempre y que podamos hacerlo frecuentemente en nuestra vida cotidiana.

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