Problemas de conducta

Los niños presentan en ocasiones conductas no deseadas y molestas para los padres y para otras personas de su entorno.Con frecuencia son comportamientos que forman parte de la etapa evolutiva en que se encuentra el niño y por lo tanto, son pasajeros; sin embargo, en el caso de que las rabietas y la desobediencia se prolonguen en el tiempo y los padres se sientan sobrepasados puede ser el momento de consultar a un profesional.

 

Existen problemas de comportamiento de mayor gravedad y que se diferencian de las rabietas por tratarse de un patrón de conductas repetitivo y prolongado en el tiempo. Estos trastornos pueden dividirse en tres importantes según el DSM-5 dentro de los denominados trastornos destructivos y de la conducta:

 

  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad: comportamiento hiperactivo e impulsivo que resulta perturbador. Pueden tener comportamientos desafiantes e incluso agresivos.

Los síntomas más comunes de la hiperactividad e impulsividad son: hablar excesivamente, incapaz de jugar tranquilo, se levanta cuando debe permanecer sentado, se siente incómodo estando quieto un tiempo prolongado…etc.

 

  • Trastorno negativista desafiante: es el menos grave y de aparición más temprana. Conducta desobediente y desafiante sin violar los derechos de otras personas. Enfado, irritabilidad y discusiones con actitud desafiante y vengativa.

 

  • Trastorno explosivo intermitente: arrebatos recurrentes que muestran una falta de control de los impulsos de agresividad con consecuencias como daños a la propiedad o físicos a animales o personas. La respuesta es desproporcionada en relación a la provocación y los arrebatos de agresividad no son premeditados y son vividos con malestar por el individuo. Mayores de 6 años.

 

Tratamiento: en nuestra consulta, utilizamos la terapia conductual basada en técnicas de modificación de conducta, avaladas científicamente por su eficacia terapéutica.

Evaluamos las conductasproblema del niño o el adolescente y establecemos un plan de intervención con objetivos claros a corto y largo plazo, enseñando a los padres el procedimiento a seguir en la implantación de un programa de refuerzo.